miércoles, 25 de mayo de 2011

Lectura colonizada

Leemos en el transporte, obvio, ¡sino dónde!

Hay algo irrepetible en el Cordobazo. El Cordobazo es el fruto maduro de una sociedad industrializada. No en vano se le dice el Mayo cordobés. Habría que ver con qué grado de precisión, pues en el Mayo cordobés el sector hegemónico de la lucha es la clase obrera. No desvalorizamos el aporte estudiantil, pero el Cordobazo es una rebelión del proletariado. ¡Qué hacés chabón! Tanto tiempo. ¿En qué andás? Yo ando saliendo con una minita, no sabés lo fuerte qué está, un culo, unas tetas que ni te imaginás.

En el Mayo Francés fueron los estudiantes el sector más dinámico. Esto se nota en el ingenio, en la calidad literaria de las consignas.  Seee... estaba de novio pero me cansé, era una boluda. Ahora salgo con esta otra, no sabés cómo culea! Uuuuu! Igual, me estoy dando cuenta que es también media hueca,  para lo que me importa!. Yo paso el rato y nada más. Hay que vivir la vida, ¿no? Ja!!

Ni Tosco ni los suyos habrían de escribir: "Debajo de los adoquines, está la playa". Creo que se habrían reido de tal exceso poético. ¿Viste el partido? Faaa!! Qué mal, como nos vacunaron! No jugamos a nada, el equipo es una mierda, pechofríos! Tiene que volver Carlitos. Qué jugador, ese sí que juega por la camiseta.  Incluso lo de la "imaginación al poder" les habría resultado extraño. No, la imaginación no. Son los obreros los que están luchando por el poder. Es la clase obrera la que quiere el poder o la que discute el mayor poder que desea para sí. Por decirlo de un modo contundente: el Cordobazo es hijo de la industria automotriz. Marx se habría sentido satisfecho con esto. Cómo me río con Tinelli, increíble, qué grande que es. ¿Y las chicas? Fuaa! Qué cuerpos por Dios. ¿Y Bailando Por un Sueño? No lo seguí mucho, pero me dijeron que está bien. 

Algo iba a cambiar, los milicos retrocedían. Pronto el país sería otro. Esa llama de esperanza prendió el Cordobazo en tantas almas. Increíble lo de Cristian U, mandé 4 mensajes para que gane en la final. No salí sorteado, pero es todo un negocio eso. Está bueno participar. Bueno, yo me bajo en la que viene, me voy para la puerta así gano tiempo, no se puede viajar en esta garcha llena de gente. Encima los del subte no quieren laburar, hay que matarlos a todos por vagos. Bueno, nos vemos, ¡aguante Boquita!

Dejamos de leer y nos bajamos.

    




jueves, 19 de mayo de 2011

Pensamientos

Bajar, subir. Entrar, salir. Movimientos antagónicos que por definición son opuestos. El que sube, no baja. El que sale, no entra. Fuerzas que chocan de vez en cuando y tienen el efecto de la inercia, siempre que se aplique la misma fuerza. En las puertas del subte, suele presentarse este tipo de choques astronómicos. Hombre  que baja  versus vieja que entra. Chica que quiere salir, pibe que no puede entrar. Resultado: nadie se mueve, todos estamos estáticos y la formación no avanza. La física todavía no permite que dos cuerpos ocupen un mismo lugar (por los menos, aquellos que no se conocen).

Generalmente, los que están adentro logran, de alguna manera, zafarse de aquellos que no los dejan salir. Algunas almas generosas del exterior se corren y el tramite se agiliza. Otros gritos ayudan: "¡Dejen bajar, carajo!"; "¿No ven que hay creeeaturas?"; "Flaco, por qué no te corrés. ¿No te das cuenta que queremos bajar?"; frases que  funciona bien como intimidación. 

Las personas que viajamos somos pensamientos, recuerdos, lugares. Algunos salen con facilidad, otros entran como si nada. Están aquellos que no pueden salir, que tardan, porque hay otros muchos en puerta que tampoco pueden entrar. Otros no quieren bajar, se quedan, viajan ida y vuelta, vuelta e ida... una y otra vez. Ocupan lugar y no dejan que otros pensamientos entren. Se niegan.

Sin embargo, de tanta vuelta uno se cansa y aprovecha que no es hora pico de pensamientos para bajarse y permitir que el vagón se renueve. Esperemos que no entre cualquier energúmeno.