jueves, 14 de abril de 2011

¿Al centro?

Hay días en los que uno se estructura para llegar a su destino y se encasilla en eso. Faltan cinco estaciones. Faltan ocho. Faltan dos. En la próxima me bajo. Y bueno, cuando una persona te habla te tiembla el cerebro.

Falta una estación, se abre la puerta del subte y desde afuera se acerca una muchacha. Me mira y me dice: "¿Disculpame, para dónde va éste?". En medio de la laguna mental le digo que va para el centro. Obviamente no me acuerdo el nombre de ninguna estación. "Ah, bueno, me subo a este". Se me pone al lado y le pregunto si hace malabares, porque desde su mochila se asoman esas cosas para hacer... malabares. Pregunta obvia, disparador para una conversación larga que no va a durar nada.

-Sí, malabares. Recién empiezo, estoy practicando. Está bueno...
(el subte arranca, me quedo sin conversación)
-Ah!! Qué bueno. Si yo intentara hacer algún movimiento coordinado con esas cosas, seguro que me esguinzo algo.
-Ja!!
-Sí....ja... (manotazo de ahogado...) Donde bajás?
-En Catedral.
-Pero este no va a Catedral... Va para el otro... uy... no va al centro.
-Me hiciste subir al pedo...
-Disculpame, bajate en Palermo y tomátelo para el otro lado.
-Y sí, no voy a seguir con este... (yo le agregaría un "¡Boludo!")

Lo bueno fue que la confusión duró una estación y no se fumó todo el viaje. Lo malo es que nunca más voy a volver a ver a la malabarista y no me voy a esguinzar más.


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